CON EL MICRO A CUESTAS Y ALGO MÁS…

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-Yo: “Me aguantas el bolso un momento, por favor?”
-La otra persona: “Madre mía, cómo pesa! Se puede saber qué llevas dentro?”
Pues nada, ahora te lo cuento…

Sí, soy como Mary Poppins: empiezo a sacar cosas del bolso y no paro. Eso sí, todas útiles. Nada de llevar percheros, plantas, bolas de nieve, ni jarabes de colores… (Aunque todo se andará).

Desde hace ya unos meses (en mayo hará un año) estoy trabajando, de nuevo, en la radio, pero también llevo unos cuantos años haciendo de reportera de televisión y a ello dedico mi post de hoy (que hace tiempo tenía en mente). Mis queridas “compis”, las que también os dedicáis a esto, seguro que me entendéis… Os suena?

Esos directos en pleno verano, en la playa, con más brillos en la cara que una bola de discoteca (de las de “Fiebre del sábado noche”); esos otros en medio de un vendaval con todos los pelos en la cara; qué decir de los que haces en la oscuridad, con las ojeras en su máximo esplendor; o los improvisados, en los que te tienes que maquillar mirándote en el retrovisor del coche, en el escaparate de una tienda, en el espejo de un cutre bar, en el espejo de la móvil (es mucho más grande que el del coche) o… No tienes espejo!!! Horror, corres el riesgo de salir en pantalla pintada modo “puerta pop art”. Pues eso, que hay que ir preparada para estas circunstancias y muchas más. Por eso es IMPRESCINDIBLE llevar en el bolso:
-Una buena base de maquillaje: por si no te la has puesto antes de salir de casa.
-Polvos matificantes: LO MÁS IMPORTANTE. Bola de discoteca NOOOO!! Bombilla, tampoco!!
-Corrector de ojeras: Puedes encontrarte, en cualquier momento, en esa luz traicionera que te convierte, de repente, en oso panda!!
-Lápiz de ojos: destacar la mirada.
-Máscara de pestañas: se ven los ojos más abiertos!!
-Labial: Un tono fuerte, los “nude” por pantalla, se ven como si no llevaras nada…
-Laca: Os lo prometo, ha habido días que he metido el bote en el bolso.
-Gomas y horquillas del pelo: Si viene un vendaval y no las tenéis, os tiraréis de los pelos!! (A parte de no poder hablar, porque se te meten los pelos en la boca, intentas quitártelos, pero entre el micro y la libreta no puedes y la lías parda y… Menudo follón!).

Hasta aquí llegaría lo que sería el neceser (que suelo llevar dentro del bolso). Luego, a parte, va el KIT DE EMERGENCIA. Por qué llevarlo? Porque…

-Sí, he llegado a ir a cubrir un incendio con sandalias y americana.
-Sí, he ido a hacer un rodaje a un campo de perales con tacones.
-Sí, he ido a hacer lluvias torrenciales con falda y chanclas.
-Sí, he ido a hacer vendaval con vestido corto de vuelo.

Y así, algunas más…

Solución. EL KIT DE EMERGENCIA (yo lo llevaba en el coche, también hay quien lo tiene listo en la redacción). Se compone de:

-Deportivas: son el remedio a muchos rodajes inesperados en los que igual tienes que salir corriendo (léase manifestaciones).
-Botas de agua: pues eso, que muchas veces hay que meterse en los charcos y llenarse de barro hasta las cejas.
-Botas de montaña: una vez, los bomberos se cachondearon de mí. He dicho UNA VEZ, no me volvió a pasar más.
-Unos vaqueros de recambio, una americana de repuesto, una chaqueta más gorda, ropa interior de recambio (por si tienes que salir de viaje u otros asuntos)…

Que os pensabais, que la vida de reportera se limita a cargar con el micro a cuestas? (Y el trípode, aunque hay cámaras muy majos que lo llevan ellos para que tú no te destroces las cervicales. Les hago la ola). Pues ya veis, que el baúl de la Piquer al lado de esto era de lo más ridículo. Y es que… Una reportera es una chica con recursos.

Ah! No me despido sin antes dejar clara una cosa: para ser buena periodista, de nada sirve llevar el bolso lleno, si tienes la cabeza hueca…

 

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MIRADAS

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Hay miradas limpias, miradas sucias, miradas intrigantes, miradas penetrantes, miradas lascivas, miradas serias, miradas cariñosas (podría estar así hasta mañana)… Pero qué queréis que os diga, que no hay ninguna mirada sexy sin unas pestañas bonitas.

Me encantan las máscaras de pestañas, las guardo como oro en paño, es uno de mis básicos y cargo con ellas allí donde voy. Me gustan las que marcan, las que alargan y dan volumen para que se vean unas pestañas de infarto, unos ojos más abiertos, una mirada más profunda y, si puede ser, (y ya sé que pido demasiado) que queden naturales. He probado unas cuantas de las que hay en el mercado, en busca, como siempre, de la perfección, aunque todavía no la he encontrado…

Lo curioso del caso es que llevo tres semanas sin sacar ni una sola de mis máscaras de pestañas del cajón. Y eso puede ser? Pues sí, gracias a un gran invento: las miradas FELINE BY MARIBEL MORATO (http://www.maribelmorato.com).

Es un exclusivo sistema de extensión de pestañas tan natural, que parece que hayas nacido con ellas puestas. A mí, lo que me da más miedo de estas cosas es que se vean artificiales. No soporto parecer una de esas ‘vedettes’ que para abrir los ojos tienen que coger impulso. No es el caso, para nada. Eso sí, hay que ir con mucho cuidado: intentar no frotarse los ojos, utilizar desmaquillante sin aceites, no usar máscara (no hace falta) y peinarlas al menos un par de veces al día. El cambio en la mirada es abismal, y del todo natural, porque no tienes la sensación de ir disfrazada. Son ligeras, no pesan (que algunas postizas parecen como una persiana). Se personalizan al máximo, teniendo en cuenta las pestañas originales de cada una y hay varias medidas, por lo que se adaptan a la perfección.

Así que ya sabéis… Si queréis lucir este otoño (léase también invierno, primavera y verano) una mirada cual pantera (Rosa o la que sea), podéis optar por Feline. Son aptas para playas y piscinas, ríos y charcas varias, así que no tenéis excusa ninguna para no probarlas.

Ah, y también hay miradas que matan, que me las dejaba…

 

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VISTO Y NO VISTO

Cuántas veces has abierto el armario, lo has sacado todo, te lo has probado, te has mirado al espejo, te lo has quitado, te lo has vuelto a probar, has dejado la habitación hecha un asco y te has ido a una cena convencida de que vas horrorosamente vestida y todo te queda mal? Va, no mientas, unas cuantas, lo sé… Igual que yo. Sí, hay días que tiraría el armario por la ventana, aunque sé que luego me arrepentiría…

Y es que no hace falta negarnos la evidencia, una imagen vale más que mil palabras y la primera impresión es lo que cuenta. Aunque ya sabemos que lo importante es cómo somos por dentro, de eso no me cabe la menor duda, y que las personas te acaban calando por su carácter, su personalidad, su comportamiento y su forma de ser, el aspecto físico dice mucho de nosotras. Y no me refiero a ser guapa o fea, gorda o flaca, a tener celulitis o un trasero como el de JLo. Eso va a gustos. Se trata de tener buena presencia, ir correctamente vestida, peinada y maquillada (en el caso de que sea necesario), y comportarse con distinción.

Y yo me pregunto: En realidad, sabemos cómo vestirnos? Sabemos qué ponernos en cada ocasión? Sabemos identificar lo que nos sienta bien y lo que nos sienta mal? Sabemos crear nuestro propio estilo? Hay de todo, la verdad, las que saben menos y las que saben más, pero hoy en día todo se puede aprender.

Si no sabemos inglés, nos apuntamos a una academia para aprenderlo; si queremos impresionar a alguien con nuestros platos, vamos a una escuela de cocina; si queremos estar en forma, vamos al gimnasio (y no sólo el mes de enero, hay que ir todo el año!!), pero… Y si no sabemos cómo vestirnos o qué comprarnos? Dónde vamos? Respuesta: LLAMAMOS A UN ASESOR DE IMAGEN.

-Qué es un asesor de imagen? Es una persona formada y especializada en el estudio de la imagen personal.

-A qué nos puede ayudar? A sentirnos bien, a reforzar nuestra autoestima y nuestra seguridad y a adoptar ciertas actitudes que nos ayuden a mejorar en nuestra vida diaria.

-Qué nos va a enseñar? Nos hará un estudio de nuestras características físicas. Eso permitirá elegir qué tipo de ropa nos queda bien y nos hace sentir bien. También qué colores son los que nos favorecen, y en general, no enseñará a adoptar un “look” sacando el máximo partido de nosotras mismas.

Si estáis pensando en acudir a profesionales que os ayuden a potenciar vuestra imagen, os aconsejo que os pongáis en manos de Davinia Subirà y Maribel Morato. Por qué?

1.Porqué son unas grandes profesionales.

2.Porque saben de lo que hablan y son expertas en moda, cosmética y belleza.

3.Porque te van a tratar muy bien.

4.Porque te van a ayudar muchísimo.

5.Porque tienen un servicio de asesoría de imagen completísimo.

6.Porque se adaptan a ti, a tus gustos, a tus deseos y a tu presupuesto.

7.Porque tienen muchas ideas, son innovadoras y emprendedoras.

Ah! Y porque son guapísimas y encantadoras.

Queréis saber más? Las encontraréis en los Centros de Estética Maribel Morato de Lleida (http://www.maribelmorato.com).

 

Y ahora os dejo, que seguro que estáis poniendo vuestro armario patas arriba, pensando en qué tenéis que ir renovando… Si es que, en el fondo… Nos conocemos.

 

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MIS BÁSICOS A BORDO

Lo siento, he estado un poco perdida, pero para nada he estado aburrida, acabo de llegar de pasar unos días a bordo de un crucero. Envidia? Sana, lo sé…

Normalmente la gente se divide en dos grupos: los PRO-CRUCEROS y los ANTI-CRUCEROS (yo, por supuesto, me declaro CRUCERISTA OFICIAL, ya llevo séis en mi currículum viajero y aún tengo algunos pendientes). Los PRO lo son desde el primer momento en que se suben al barco y descubren las múltiples posibilidades que ofrece un viaje de estas características. Los ANTI, normalmente, son gente que nunca ha hecho un crucero y no sabe muy bien de qué se trata. También hay quien lo ha probado y no le gusta, por supuesto, pero esos son menos. Muchos ANTI, cuando lo prueban, se acaban convirtiendo en PRO.

Bueno, aparco mi momento filosófico “cruceril” para entrar en materia. Qué me llevo de equipaje cuando voy a hacer un crucero? Mi consejo: si no tienes que coger el avión para los traslados, no escatimes en maletas, vas a necesitar de todo.

Hoy, me centro en EL NECESER.

En cualquier viaje que haga, vaya donde vaya, puedo hacer de más y de menos con la ropa y los zapatos (me adapto bastante bien), pero con el neceser no acepto negociaciones. Intento llevarlo todo en minitallas o muestras, pero sin dejarme nada. Y si vas de crucero vas a necesitar algo más cosas si te vas a las montañas suizas, lo digo por experiencia.

Un par de cosas que hay que tener en cuenta si vas de crucero:

1. Los cambios de temperatura:

Ya de por si, los viajes suponen un problema para las pieles sensibles: la deshidratación. A los cambios en las rutinas diarias hay que sumarle los cambios de temperatura y la sequedad que provocan los climatizadores. Esto en un barco se acentúa y acabas con la piel completamente tirante, reseca y con rojeces. La cara hecha un mapa, vamos. Y eso, a mí (y creo que a nadie) no me hace ninguna gracia.

Para paliar estos efectos y poner remedio al problema yo siempre llevo mis “potingues”. Los básicos de siempre: leche desmaquilladora, tónico, desmaquillante de ojos, contorno de ojos y crema hidratante. A eso le sumo el serum especial para pieles sensibles de Decléor Aromessence Rose d’Orient, con aceites esenciales, que calma la piel, y también la masque gel-crème lacté réconfortant Harmonie Calm. Ésta última es mano de santo. Mi preferida. Mi salvadora en casos extremos. Vamos, que cualquier día de estos le hago un monumento o la guardo en una vitrina expuesta en el comedor de casa como si de un Goya o un Velázquez se tratara. Además de todo esto, soy de las que mete en el neceser la pomada con corticoides para las lesiones de psoriasis o dermatitits (por si salen), que también sirve para las picaduras de insectos; la crema hidratante para el cuerpo (esto es más complicado llevarlo en minitalla, porque entonces sólo tienes para darte en una pierna, y el resto del viaje te quedas sin); champú específico purificante y también el de color (me encanta el Hammam de Rituals Cosmetics y todos los de Kérastase París); y soy fan de las espumas de ducha de Rituals Cosmetics (me chifla la Tao) y encima están en tallas pequeñas de viaje. Qué más se puede pedir?

2. Los cambios de look:

Hay que tener en cuenta que en un crucero vas a cambiar de look varias veces al día. Por la mañana ropa cómoda para ir de excursión o de visita por los distintos lugares. Por la tarde, bikini o bañador para el spa o la piscina (en invierno igual lo sustituyes por ropa de gimnasio para ir a hacer unas clases de baile), y por la noche, traje de gala, ropa elegante, tacones y sofisticación. Y con cada modelito, un maquillaje distinto.

Por la mañana yo me apunto al carro de las BB Cream o hidratantes con color, raya negra en los ojos, máscara de pestañas y arreando. Pero por la noche, me encanta cuidar mucho más mi maquillaje. Dependiendo del vestido, me gusta marcar los ojos con un ahumado o bien optar por el labial rojo con ese traje negro largo, así que toca llevar un poco de todo. Importantísimo no olvidar el corrector, la base de maquillaje, los polvos matificantes, el lápiz khöl negro, el eye liner, la máscara de pestañas, algún colorete y la barra de labios (un gloss también puede ir bien). Ah! Un bote de laca también suele ser bastante necesario…

Y ahora os preguntaréis… Todo esto cabe en el neceser? SÍ, COMPROBADO. Lo más importante es organizarse bien, intentar planificar los looks para no llevar productos que luego no vayas a utilizar, elegir envases pequeños (las muestras suelen ir genial) y calcular la cantidad de producto que puedas llegar a gastar.

Y con esto, algo de ropa y unos buenos zapatos, ya estás lista para subirte en el mejor de los barcos. Otro día hacemos juntas la maleta de la ropa y los complementos, que también nos llevará un rato…

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